Han pasado más de ocho años desde que me diagnosticaron una enfermedad mental. Tengo trastorno bipolar tipo 1 y llevo tres años escribiendo en mi blog sobre cómo es vivir con esta condición. Como defensora de la salud mental, a veces recibo correos electrónicos de personas que se encuentran en la misma situación en la que yo estaba hace años pidiéndome ayuda. ¿Qué les recomendaría para que mejoren?
La situación de cada persona es única, cada historia es diferente. Pero hay muchas similitudes y casi siempre me veo reflejada en sus palabras. Al reflexionar sobre mi camino hacia el bienestar, he aprendido muchísimo acerca de la enfermedad mental y lo que me ayudó a vivir en armonía con mi condición. Esto es lo que me hubiera gustado saber cuando me diagnosticaron.
La devastadora noticia de mi diagnóstico se sintió como una sentencia de muerte y llegué a contemplar el suicidio porque vivir era demasiado doloroso y no quería seguir adelante si lo único que me esperaba era tristeza. Este sería mi punto de inflexión. El sufrimiento llegó a su punto máximo y, a su vez, me impulsó a querer más para mí. Quería volver a experimentar la verdadera felicidad, no sonrisas fingidas, porque me avergonzaba de lo que sentía y temía que mis amigos no quisieran estar cerca de mí si supieran la verdad. Tuve que tocar fondo antes de encontrar la fuerza interior para cambiar mi vida.
La ansiedad es una condición que puede destrozar el alma de una persona. En medio de mi peor momento de ansiedad, sentía como si un parásito se hubiera instalado en mi interior. Temía que nunca desapareciera. Creía que estaba destinada a ser prisionera de mi ansiedad. Pensaba que jamás volvería a despertar para ver un amanecer sin que la ansiedad me mirara fijamente. Estaba equivocada.
Los pequeños diarios que mi padre me animó a llevar terminaron contando la historia de mi recuperación. Cada día dedicaba un minuto a anotar cómo me sentía, la medicación y la dosis que tomaba ese día, y cualquier efecto secundario que experimentara. Algo tan sencillo como dedicar tres minutos a escribir esas tres cosas me ayudó a colaborar eficazmente con mis médicos para ajustar mi plan de tratamiento hasta que funcionó.
Que a las nueve semanas de embarazo de mi hija, cuatro semanas después de mi cuarta hospitalización por manía, de alguna manera encontraría la fuerza para llamar a mi médico cuando apenas podía articular palabras en frases. Tras ser dada de alta del hospital con una nueva medicación, sufrí en silencio durante cuatro semanas. Todavía estaba en estado de shock por el trauma de la experiencia y la medicación me había calmado durante mi estancia en el hospital, pero usarla de forma continua no resultó ser una buena idea. Sentía que las neuronas de mi cerebro no funcionaban y apenas podía hablar, escribir o quedarme quieta debido a la agitación constante. Poder levantar el teléfono y llamar al médico para decirle que necesitaba volver a lo que me había funcionado en el pasado fue un gran logro y me demostró que había aprendido a controlar mi enfermedad.
Una vez que logré identificar los desencadenantes de mi manía, tuve el control total de mi salud mental. Dormir bien cada noche y tomar mi medicación rigurosamente son fundamentales para mantenerme equilibrada. Evitar la cafeína por la tarde, seguir una dieta basada en alimentos integrales y hacer ejercicio con regularidad son hábitos que he incorporado a mi vida y que, creo, también han beneficiado enormemente mi salud mental. La relación entre lo que se ingiere y lo que se obtiene es una ecuación bastante simple.
Bailar en medio de la manía y ahogarme en el diluvio de la depresión fue la montaña rusa más intensa de mi vida hasta ahora, y todos esos altibajos me moldearon hasta convertirme en quien soy hoy. Alguien que quiere llegar a la mayor cantidad de personas posible porque el poder de contar historias transforma vidas. Y a todos nos vendría bien un cambio positivo en lo que respecta a las enfermedades mentales y cómo cuidar nuestra salud mental.
El contenido de los blogs de Trastorno Afectivo Bipolar (https://blog-trastornoafectivobipolar.blogspot.com/) es solo informativo. Consulte siempre a su médico y no ignore el consejo médico profesional por algo que haya leido en cualquier contenido de este blog.
Fuente: https://ibpf.org

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