En la actualidad, el Manual de Diagnóstico y Estadísticas de los Trastornos Mentales describe varios tipos de trastornos bipolares. Algunos fáciles de describir y detectar, otros son más confusos pues presentan mayor variación y cambio y en estos casos la persona deberá pasar mayor tiempo con un especialista antes de que sea diagnosticado.
Los tipos de trastorno bipolar son: trastorno bipolar I, Trastorno bipolar II, trastorno ciclotímico y trastornos bipolares no específicos.
Trastorno bipolar I
Este trastorno bipolar está caracterizado por la manía y en ocasiones puede existir casi una ausencia de la depresión o esta aparecer de forma muy leve y durante poco tiempo. Lo más relevante de este trastorno bipolar es que las manías son muy intensas y duran largos periodos de tiempo. En ocasiones pueden acabar con la persona en el hospital por extremos ataques de ansiedad o por conductas peligrosas como el abuso de drogas o momentos de agresividad.
Es común que las personas con este trastorno se muestren habitualmente hiperactivas, con muchas ideas en mente y que muestren ciertas disconformidades con las normas.
Trastorno bipolar II
Este tipo de trastorno bipolar se caracteriza por un equilibrio entre los períodos de manía y depresión. Los de manía suelen ser diagnosticados como hipomanías pues los síntomas duran menos tiempo que en el caso anterior.
Es un tipo de trastorno en el que la persona se encuentra generalmente optimista y muy activa, con cambios de humor, pero sin poner en riesgo su vida. A este periodo que puede durar varios meses le sigue un periodo relativamente más corto con síntomas de depresión mayor como negatividad, fatiga, somnolencia o pensamientos suicidas.
Trastorno ciclotímico
Es un tipo de trastorno bipolar, aunque en ocasiones no se considera como tal. Es muy parecido al tipo de trastorno bipolar II aunque sus síntomas son mucho más leves. Por este motivo, la ciclotimia puede ser difícil de diagnosticar.
Es decir, la persona puede sufrir períodos de hipomanía y depresión, pero leves. En general no existen ideas suicidas, comportamiento antisocial o actividades que ponen en riesgo la vida de la persona.
Son más bien periodos caracterizados por el optimismo seguidos de periodos de negatividad. Pueden darse estos cambios varias veces en un año, o solo una vez. En ocasiones y sobre todo con la edad, la ciclotimia puede suavizarse y muchos pacientes incluso abandonan la medicación y llevan vidas sanas y estables emocionalmente.
Trastornos bipolares no específicos, ¿son tipos de trastorno bipolar?
Son algunos tipos de trastornos bipolares que aún no han recibido consenso por la comunidad médica. Generalmente se diagnostican cuando la persona tiene varios síntomas de manía, hipomanía o depresión y de forma mixta, pero que, sin embargo, no cumple con las características de ninguno de los tipos.
Estos pueden tener fases tan cambiantes o acusadas como en los casos anteriores, aunque en general se encuentran más cerca de la ciclotimia. Un trastorno levemente relacionado con el trastorno bipolar es el trastorno afectivo estacional.
¿Y el trastorno esquizoafectivo?
El trastorno esquizoafectivo de tipo bipolar no es exactamente un tipo de trastorno bipolar, más bien es una enfermedad mental cercana a la esquizofrenia en la que muchos síntomas y comportamientos son muy similares a los de una persona con trastorno bipolar tipo I. Es decir, existe una fase de manía muy intensa y acusada durante un largo periodo de tiempo.
Pero en el caso del trastorno esquizoafectivo esto puede estar acompañado de delirios e incluso alucinaciones. Es decir, hay un trastorno psicótico. Y por otro lado, no siempre existen periodos leves de depresión, no al menos como en el resto de tipos. Más bien se experimenta algo de “resaca” por los acontecimientos ocurridos o por las consecuencias, pero no dura demasiados días.
Aunque puedas pensar que padeces muchos de los síntomas aquí descritos debes tener en cuenta que todos pasamos por altibajos en nuestra vida y que nuestro cuerpo también sufre a menudo cambios hormonales que alteran nuestras sensaciones y estado anímico. Por ello, si detectas síntomas, no debes auto diagnosticarte sino acudir a un profesional de la salud.
Causas y “remedios” al trastorno bipolar
La causa de todos los tipos de trastorno bipolar es siempre biológica. Es decir, se debe a una morfología cerebral que es heredada.
Aunque, es cierto que el cerebro humano goza de cierta plasticidad o flexibilidad. Por ello, aunque el principal factor es genético, hay factores precipitantes y factores de riesgo como periodos de estrés o el consumo de drogas que pueden contribuir a desarrollar un trastorno bipolar si existe predisposición genética.
En aquellas personas que hayan podido disfrutar de una vida emocional más o menos estable, el trastorno bipolar puede aparecer de forma leve como ciclotimia o simplemente no detectarse pues no existen cambios de humor extremadamente bruscos.
Sin embargo, aquellos sujetos que provengan de ambientes familiares más disfuncionales o que por circunstancias vitales hayan sufrido más cambios personales y emocionales o hayan debido hacer frente a situaciones más extremas, desarrollarán trastorno bipolar I o II durante la infancia o adolescencia.
El remedio debe buscarlo el profesional, pero en la mayoría de casos consiste en algún tipo de medicación y en “educar al paciente” a detectar las fases, los cambios, los factores que las desencadenan… para poder manejar la enfermedad.
Abandonar la medicación es una de las causas más frecuentes de las recaídas.
Fuente: https://www.bupasalud.com/salud/tipos-de-trastorno-bipolar


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