Soy una chica que ha estado atrapada en una pesadilla durante los últimos doce años. Tengo trastorno bipolar, trastorno depresivo mayor, ansiedad y trastorno de estrés postraumático (TEPT). Mi desesperación comenzó cuando mi madre falleció en 2004.
Las enfermedades ya estaban en mi cerebro, solo necesitaban un empujón. La muerte de mi madre fue ese empujón.
Hoy me siento aquí escribiendo sobre mis experiencias para ayudar a otros como yo, pero a veces no me llega. Siento que mi vida es como una peonza que gira constantemente, dando vueltas alrededor del mismo incidente que me cambió la vida. Siento que no hay salida y que la única manera de encontrar paz es retroceder en el tiempo y arreglar las cosas.
El TEPT es una enfermedad mental bastante aterradora, y el aislamiento que conlleva es horroroso. No puedes hacer que nadie lo entienda; la gente a tu alrededor pudo seguir adelante, pero tú no. No puedes. A veces quisiera que el mundo entero se detuviera y se quedara un rato conmigo para soportar lo que estoy soportando. Necesito que alguien entienda que esto es difícil para mí y que no lo hago a propósito. Simplemente no puedo seguir adelante.
Mi médico y mi terapeuta dicen que la recuperación es posible con terapia rigurosa y medicamentos. ¿Pero lo es? Quizás sí, quizás no. Estoy perdiendo la fe porque sigo siendo esa chica de veinte años atrapada sin salida.
Con el TEPT no hay escapatoria al monstruo que te ha confinado al aislamiento. En mi experiencia, he aprendido lo siguiente:
1. No puedes hacer que la gente entienda lo solo que estás. Claro que no puedes culpar a la gente por no entender, porque es tu batalla y solo tuya. No pueden ver ni sentir que estás estancado en un momento de tu vida.
2. No puedes mudarte a otro lugar y llamarlo hogar. Todos buscamos un hogar. No me refiero a la casa en la que vivimos. Me refiero al hogar en nuestra mente. Estás perdido sin tu hogar, sin tu cordura. Y cualquier otro lugar que encuentres es solo otra casa. No puedes encontrarte a ti mismo.
3. Todo es un detonante: Alguien dice algo que te recuerda ese momento en particular, y ahí está tu detonante. No puedes visitar el mismo lugar donde ocurrió el incidente porque te desencadenará. Para mí, los hospitales son ese lugar detonante. No puedo ir a un hospital sin sufrir un ataque de pánico. Esto me dificulta muchísimo la vida.
4. Estás desesperado por superar el trauma, pero no puedes escapar de él. Por mucho que intentes salir de esa situación que te llevó a esta situación, no encuentras alivio. Puedes rogar, pedir prestado y robar para conseguir tu cerebro, pero no hay libertad.
Con toda esta lucha y estrés, mi mente secuestrada está cansada, y yo también. Siento que ya no puedo más. Todavía no veo la luz al final del túnel, pero parece una eternidad y no sé si podré seguir. Pero tengo que seguir intentándolo, por muy agotada que esté, y esperar que en el futuro esta chica atrapada en la pesadilla pueda finalmente despertar.
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Fuente: https://ibpf.org/ptsd-feeling-like-im-trapped-in-a-nightmare/


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