Comprender el autocuidado es vital para controlar los síntomas del trastorno bipolar y estabilizar los episodios. Aquí te explicamos cómo empezar.
Estoy en tratamiento por trastorno bipolar, ¿por qué necesito autogestión?
¡El equipo de tratamiento que lo incluye es el equipo más poderoso! La autogestión tiene un historial comprobado de eficacia para personas con enfermedades crónicas como la diabetes y el asma, y se ha demostrado que es sumamente importante para la depresión y el trastorno bipolar .
Sin embargo, el término autogestión puede ser confuso y engañoso. No significa, ni debe significar nunca, que alguien esté solo en la lucha contra la depresión. Tampoco implica que quien la padece deba decidir "aguantar" sin buscar ayuda.
Los enfoques que integran la psicoterapia y la medicación con el ejercicio, la reducción del estrés, el sueño saludable, la prevención del abuso de sustancias, la espiritualidad y otros aspectos de la autogestión son increíblemente eficaces para abordar la depresión. Para alcanzar el máximo éxito, toda estrategia para combatir la depresión requiere la participación activa de una persona fundamental: la persona que busca el bienestar.
Informarse sobre el manejo de su condición de salud y convertirse en un experto en saber dónde y cuándo buscar respuestas es un paso vital para sentirse y mantenerse mejor. (Y recuerde, no todo en internet es buen consejo).
Además de colaborar con usted en intervenciones terapéuticas, su médico puede ser un valioso aliado para aprender las mejores maneras de lograr y mantener el bienestar, aprovechando sus propias habilidades. Esto incluye un mejor conocimiento de sus factores de riesgo personales, la medición y el seguimiento de los síntomas , la incorporación de estrategias basadas en la evidencia en todos los aspectos, desde la adherencia al tratamiento hasta el ejercicio, y la evaluación del uso de hierbas y suplementos de venta libre . Aquí tiene seis consejos para empezar.
1. Realice un seguimiento de su rendimiento
Puedes crear una tabla o gráfico en papel para monitorear tu estado de ánimo diario, pero muchas aplicaciones para smartphones facilitan esta tarea. Algunas también registran el ejercicio, el peso, el consumo de alcohol y otras variables. Selecciona las que incluyan los elementos más importantes para ti. Considera compartir la información recopilada de forma confidencial con tus médicos para que, a su vez, puedan controlar si es necesario adaptar tus tratamientos.
2. Únase a un grupo de apoyo
Los grupos de apoyo entre pares permiten a las personas y familias aprender de otras personas en su misma situación cómo monitorear y manejar mejor los síntomas. Los consejos de compañeros con experiencia propia a veces son más fáciles de asimilar. Sin embargo, este apoyo debe basarse en la evidencia, por lo que consultar con los profesionales sanitarios debería ser una rutina.
3. Ejercicio
El ejercicio es una parte importante de un estilo de vida saludable. El ejercicio regular produce cambios beneficiosos en el cerebro. El ejercicio mejora las neurotrofinas, una familia de proteínas que promueven el funcionamiento cerebral. (Las neurotrofinas se encuentran entre los avances más prometedores que están explorando los neurocientíficos). Si no es físicamente activo, consulte con su profesional de la salud sobre cómo comenzar un programa de ejercicios. Lo ideal es organizar sesiones regulares de ejercicio con otros amigos o miembros de un grupo de apoyo, usar una de esas aplicaciones de ejercicio para monitorear su progreso y celebrar los logros.
4. Dormir
Mantener buenos hábitos para un sueño reparador, a veces llamado buena higiene del sueño , es crucial para controlar la salud mental.
5. Come bien
Incluso pequeños cambios en tu dieta pueden mejorar tu estado de ánimo. Tanto los alimentos ricos en grasas como en azúcares pueden afectar negativamente tu estado de ánimo, así que limita la comida chatarra y la comida rápida. Limita o elimina los estimulantes como la cafeína, y recuerda que esas bebidas energéticas no aportan la energía necesaria para el bienestar. Los consejos basados en la evidencia de tu médico, nutricionista o dietista, u otra fuente confiable, te guiarán para hacer lo que mejor te funcione .
6. Desarrolla patrones de diálogo interno positivos
Los pensamientos influyen en el estado de ánimo. Reconoce el papel que desempeñan tus pensamientos negativos en el estrés y los entornos en los que suele ocurrir. Luego, olvídate de esos pensamientos en cuanto empiecen a formarse. Desvía tu atención, busca una nueva tarea, haz ejercicio, sonríe con intención o llama a tus personas favoritas; lo que te funcione.
El conocimiento es poder. El conocimiento sana. Y el autoconocimiento, sumado a la acción, introduce a uno de los actores más efectivos —tú— en tu recuperación.
El contenido de los blogs de Trastorno Afectivo Bipolar (https://blog-trastornoafectivobipolar.blogspot.com/) es solo informativo. Consulte siempre a su médico y no ignore el consejo médico profesional por algo que haya leido en cualquier contenido de este blog.
Fuente: https://www.bphope.com


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