Bienvenidos al Blog Trastorno Afectivo Bipolar

Hola Bipolares. Este blog es para nosotros. Porque en Chile somos mas de 500.000 bipolares. Hasta que no exista una cura para el Trastorno Afectivo Bipolar, existirá este blog donde encontrarás informacion, articulos, reportajes, biografias respecto al TAB. Hablaremos de nosotros mismos. ¡Dale!

La bipolaridad en la tercera edad

La bipolaridad en la tercera edad plantea múltiples desafíos que requieren una comprensión integral. A medida que la esperanza de vida aumenta, también lo hace la necesidad de abordar esos casos con sensibilidad y conocimiento actualizado. Es fundamental comprender tanto la epidemiología como las manifestaciones clínicas específicas en las personas mayores para ofrecer una atención adecuada. 

En primer lugar, las cifras epidemiológicas muestran que la bipolaridad, que suele debutar en la juventud, no desaparece con la edad. Según el estudio “Late-Onset Bipolar Disorder” los trastornos bipolares de inicio tardío (después de los 60 años) representan entre el 6 % y el 8 % de los nuevos diagnósticos, mientras que alrededor de un 5 % de los casos surgen por primera vez después de esta edad. Además, estudios como “Old Age Bipolar Disorder—Epidemiology, Aetiology and Treatment” han encontrado que la prevalencia de manía en personas mayores hospitalizadas alcanza casi el 44 %. Estas cifras contrastan con la prevalencia en población comunitaria, estimada entre 0,1 % y 0,5 % en mayores de 65 años, pero reflejan un problema más oculto dado que muchos casos no se detectan en la atención primaria o se confunden con otras condiciones. 

La epidemiología de la bipolaridad en ancianos presenta facetas notables. Pacientes afectados por esta condición representan cerca del 25 % de todos los casos de bipolaridad. En internaciones de salud pública y psiquiátricas, se ha observado un incremento de las admisiones por episodios maníacos entre los mayores, en particular por encima de los 60 años, con una alta proporción en hombres de entre 50 y 59 años. Esto indica que lo que se podría etiquetar como “inicio tardío” puede en realidad encubrir una bipolaridad de larga evolución que solo se diagnostica en etapas avanzadas, o bien episodios específicos surgidos por desencadenantes médicos o farmacológicos. 

La presentación clínica en la tercera edad comparte elementos con la bipolaridad de inicio temprano, pero también exhibe diferencias significativas. El estudio “Late‐onset Bipolar Illness: The Geriatric Bipolar Type VI” halló que en los ancianos los episodios maníacos tienden a ser menos exacerbados, con menor energía, menor interés sexual y más frecuencia de síntomas mixtos. La depresión en esta población se manifiesta con mayor lentitud de pensamiento, fatiga y dificultades para concentrarse, lo que a veces se confunde con deterioro cognitivo o pseudodemencia. 

Los problemas cognitivos, además, son muy frecuentes. Entre los pacientes mayores con bipolaridad, más del 50 % muestran deterioro cognitivo leve según evaluaciones como el Mini-Mental State Examination o la Clinical Dementia Rating. Este deterioro no siempre progresa a demencia, pero afecta significativamente la funcionalidad y calidad de vida. La presencia de comorbilidades médicas como obesidad, hipertensión o problemas metabólicos es también común, complicando el cuadro clínico. 

Un aspecto clave en ancianos bipolares es la diferencia entre quienes han vivido la enfermedad desde jóvenes y aquellos con inicio tardío. Los primeros suelen presentar un curso más crónico con episodios recurrentes y una marcada historia familiar, mientras que los segundos tienen menor carga genética, mayor presencia de enfermedad vascular o neurodegenerativa, y a menudo un mejor funcionamiento premórbido. En ocasiones, lo que parece un primer episodio maníaco puede estar asociado a procesos orgánicos o uso de fármacos, conduciendo al concepto de “bipolar tipo VI” en pacientes geriátricos. 

Asimismo, se ha identificado que la resiliencia y la reserva cognitiva ejercen un papel modulador en la evolución de la bipolaridad en la tercera edad. Un reciente estudio titulado “Facing Life in Old Age: Exploring Resilience in Older Adults with Bipolar Disorder” midió estos factores en adultos mayores con diagnóstico bipolar (mayores de 50 años) y encontró que niveles más bajos de resiliencia se relacionan con mayor número de episodios, especialmente depresivos, y peor funcionamiento psicosocial. Estos hallazgos sugieren que fortalecer mecanismos de afrontamiento puede tener impacto positivo en el pronóstico. 

Otro aspecto crítico es el riesgo suicida, que combina la alta vulnerabilidad propia de la edad avanzada con los riesgos ligados al diagnóstico bipolar. Aunque las tasas más elevadas de suicidio se dan en los primeros años desde el inicio de la enfermedad, el riesgo no desaparece con los años y puede recrudecerse durante episodios depresivos o tras pérdidas reiteradas. El estudio “Violent suicide attempt history in elderly patients with bipolar disorder: The role of sex, abdominal obesity, and verbal memory: Results from the FACE-BD cohort (FondaMental Advanced center of Expertise for Bipolar Disorders)” mostró que la obesidad abdominal y el deterioro de la memoria verbal se asociaron a intentos suicidas violentos en pacientes mayores de 50 años con bipolaridad, subrayando la multiplicidad de factores que deben ser evaluados. 

Un ejemplo ilustrativo de la complejidad clínica es el caso de un hombre mayor inicialmente diagnosticado como “unipolar” ante un episodio depresivo, que más tarde desarrolló manía. Este cambio en el diagnóstico atrapó elementos típicos de inicio tardío y exigió replantear el plan terapéutico. Los casos así evidencian que el diagnóstico diferencial debe incluir descartar causas orgánicas, valorar la historia del humor, y mantener apertura a revaluaciones en el tiempo. 

El envejecimiento de la población hace que la bipolaridad geriátrica se convierta en un tema creciente. Ante este escenario, los profesionales deben reforzar su capacidad de diagnóstico y atención especializada. Las futuras intervenciones deberán combinar ciencia, psicoeducación, rehabilitación cognitiva y familiar, considerando la heterogeneidad de necesidades y la importancia de preservar autonomía y bienestar emocional. 

Fuente: https://adamedtv.com/trastorno-bipolar/la-bipolaridad-en-la-tercera-edad/

Publicar un comentario

0 Comentarios