La soledad aulla,
a veces a tu lado
y conoce bien tu nombre.
Es un dormitorio lleno
donde no está
quien debería.
Demos unos pasos con la gente,
demos unas risas ajenas,
y nadie se da cuenta,
como pesa.
Soledad no es estar solo,
es no tener a quien contarle,
lo que te duele sin palabras,
Incluso ella,
cuando la miras a los ojos,
enseña algo,
que sigo aquí,
retardando,
aquel todavía sentir.

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